A IMAGEN Y SEMEJANZA
- hace 12 minutos
- 1 Min. de lectura
Escribe: Cielo Perez
Arte: Matías Medina

Comprendo, entonces,
que el caballo negro me azuza a mí
que soy indivisible de la carne:
no puedo oponerme a su abismo
no logro arrear al deseo
y en un limbo que me atormenta
tranzo con la manía y la culpa
sangro las riendas harapientas
salo y lamo las heridas derramadas
y aun astillándome los huesos
a las rastras y a los tumbos sin destino
me determino a creerme libre
pues lo único que me distingue de dios
es estar encadenada al tiempo




Comentarios