BIENVENIDO AL EMIRATO
- 9 oct 2025
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Actualizado: 13 ago
Milei llega a San Rafael en plena crisis, mientras los Félix buscan consolidarse como la principal oposición peronista a CM y LLA
Escribe: Ramiro Barroso

El menú político del día
El presidente de la República Argentina, Javier Milei, aterrizará en San Rafael en un momento complicado. En plena campaña electoral, su gobierno se tambalea como una silla de tres patas. La última sacudida fue la renuncia de José Luis Espert a su candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
Se ha hablado mucho del vínculo entre Espert y el narco Fred Machado, sin embargo no deja de ser llamativo que el testaferro y primo de Machado, Claudio Ciccarelli, sea pareja de la diputada libertaria Lorena Villaverde. Esto ya de por sí es digno de una película de Netflix, pero el libreto se pone mejor cuando descubrimos que el presidente comparte abogado con Machado: Francisco Oneto (quien además es socio del estudio jurídico de Spagnuolo, el del 3% a Karina). Si la democracia estaba en terapia intensiva, los últimos estudios muestran que el pulso se vuelve cada vez más débil.
Con este cóctel político, Milei llega a “la tierra del sol y del buen vino”. No es casualidad: San Rafael es el bastión histórico del peronismo sureño en Mendoza. Los hermanos Omar y Emir Félix han sabido construir un sólido entramado político que les ha permitido gobernar desde hace más de dos décadas.
El candidato peronista más fuerte es de allí, y su crecimiento en las encuestas genera cierto ruido en los pasillos libertarios. El cornejismo (esa mezcla entre radicalismo, PRO y libertarismo a medida) teme perder terreno frente a un peronismo que, aunque golpeado, pues cabe recordar que en las elecciones provinciales de 2023 el PJ mendocino obtuvo el 14%, conserva reflejos.
¿El príncipe de Maquiavelo? No, los sultanes del sur
No deja de ser curioso que la visita de Milei sea por motivos electoralistas, siendo que las provincias nunca estuvieron entre sus destinos favoritos. Pero también es curioso que venga, justamente, a tierra oriental. Tengamos presente que el nombre Emir, en árabe, significa jefe, caudillo o príncipe, y Omar se traduce como “hombre de larga vida”. La imaginación hace lo suyo: el Municipio de San Rafael podría bien llamarse el Emirato de los Félix, donde gobiernan “los jefes de larga vida”.
Grandes incógnitas: ¿cómo recibirán los hermanos al presidente? ¿Cuál será su estrategia? ¿Le abrirán los brazos? ¿Le explicarán la crisis productiva? ¿Qué les susurrará Maquiavelo (su pensador político favorito) al oído? Nadie lo sabe. Lo que sí sabemos es que este peronismo no kirchnerista se mueve con soltura en su territorio, aunque nunca logró proyectarse más allá de los límites sureños. ¿Será esta su oportunidad de ser tapa nacional? Tampoco lo sabemos.
Lo cierto es que, más allá de la visita, los Félix atraviesan un proceso de redefinición política. Desde hace tiempo buscan ampliar su influencia dentro del peronismo provincial, y el contexto nacional les brinda una oportunidad inesperada. La designación de Emir como presidente del PJ fue el primer paso; la llegada de Milei, el escenario ideal para profundizar la estrategia. El oficialismo libertario necesita antagonistas claros, y los sultanes del sur podrían aprovechar ese juego para posicionarse potencialmente como la oposición más fuerte a Cornejo. La visita ocurre, además, en contexto de una interna peronista intensa en la provincia, donde la figura de Milei, paradójicamente, ayuda a inclinar la balanza hacia una deskirchnerización del PJ mendocino… algo que el emirato ya venía haciendo casi sin que se note.
Una última pregunta: ¿qué nos queda a los ciudadanos de a pie? No mucho más que el imperio de la incertidumbre. La economía hace agua y la billetera se achica... Pero, al menos por unos días, San Rafael será el centro del país: el lugar donde el León viene a rugir y los Félix deciden si aplauden… o si lo doman.




“Bueno, lo primero que hay que decir es que este texto es un típico ejemplo del relato progresista disfrazado de periodismo. Fijate cómo arranca con una narrativa emocional ‘el gobierno se tambalea como una silla de tres patas’, y después intenta construir un escándalo de corrupción sin pruebas sólidas, usando lo que en comunicación se llama culpabilidad por asociación: ‘fulano conoce a mengano que fue primo de un tipo que tuvo un estudio con otro’. Eso no es análisis político, eso es chusmerío ideológico.
Después, la nota habla de ‘narcopolítica’, pero no menciona que el kirchnerismo gobernó con los narcos en Santa Fe durante años. ¿Dónde estaban los periodistas de esta revista cuando Rosario ardía?
También es interesante cómo intentan…